No debería ser tan difícil decir: no me llames más.
No solo nos quejamos
No queremos solamente contar cuántas personas están cansadas de recibir llamadas. Queremos documentar qué está ocurriendo, identificar patrones y reunir evidencia.
Registrar
Documentamos cada caso.
Documentar
Conservamos la evidencia disponible.
Identificar
Buscamos patrones y posibles incumplimientos.
Actuar
Con suficiente evidencia, evaluaremos las acciones legales y regulatorias que correspondan.
¿Qué buscamos?
Tres cosas concretas. Ninguna debería ser difícil de conseguir.
01
Que no te llamen más.
Que tu permiso sea claro y explícito. Cuando una empresa te pida el número, que tenga que decirte para qué te llamará, cuándo y cuántas veces, y que puedas decir que no. Y que si dices «no me llames más», con eso baste.
02
Un solo lugar para decidir quién puede llamarte.
Hoy nadie en Colombia puede saber qué empresas tienen permiso para contactarlo: toca preguntar una por una y pedir retiros que muchas veces no se atienden. Proponemos cambiar la ley y crear un registro público del Estado donde cada persona vea quién tiene su autorización, la quite o la conserve con un clic, y donde contactar a quien retiró su permiso tenga sanción.
03
Que responda quien incumpla.
Si una autoridad comprueba que una empresa te contactó sin permiso, o siguió llamando después de que pediste que parara, que haya consecuencias: sanciones y, cuando la ley lo permita, una compensación económica para las personas afectadas, a través de las reclamaciones que correspondan. No es una promesa: es lo que vamos a exigir, con evidencia.
Nada de esto pasa sin evidencia. Por eso cada caso cuenta.
¿A ti también te llaman?
Registra tu caso.
Tu reporte puede ayudar a demostrar que no se trata de casos aislados.